Descripción
Llega a la vicaría de San José de los Reynoso en el año de 1933, permaneciendo treinta y ocho años como sacerdote del lugar y sus últimos siete años decidió continuar viviendo en el mismo lugar a pesar de la insistencia en que se mudara a San Juan de los Lagos, esto debido al gran cariño que tuvo por estas tierras y sobre todo por su gente.
Un 03 de abril de 1978 se detiene la historia en este pueblo que con tanto amor dijo Adiós al más querido de sus habitantes, aquel que enseño con el ejemplo y predico con el amor y la verdad, aquel que a pesar de sus enfermedades seguía realizando sus labores sin importar el dolor o las recomendaciones médicas, aquel que se hizo igual a los niños en todo, aquel que prefería reírse de sus penas y dolores, aquel que era capaz de viajar a caballo largos tramos sin importar el clima ni su deteriorada salud, aquel que se entregó a su fe, aquel que siempre dio testimonio de su palabra, que sirvió a todo el que acudía en su ayuda. Aquel ejemplo de humildad y de servicio queremos hoy recordarlo y guardar en nuestra memoria un poco de su recuerdo que aún vive en nuestro corazón.
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